Una adicción se puede describir como un impulso o una fuerte tendencia a utilizar alguna sustancia o realizar de forma compulsiva un comportamiento con el fin de experimentar estados de bienestar o huir de estados de malestar.

Hoy en día se amplía coloquialmente el término y se aplica a una persona que utiliza una sustancia o realiza un comportamiento de una manera que nos parece excesiva (es adicto/a al chocolate, a las series, a los refrescos, al trabajo…).

Nos parece importante aclarar una serie de términos en esta cuestión y explicar en qué consiste una terapia centrada en una adicción.

 

¿QUE ES UNA ADICCIÓN?

Entendemos una adicción como un proceso (que se inicia con el uso, continúa con el abuso y termina como dependencia) y como una enfermedad (trastorno adictivo) que afecta definitivamente a la calidad de vida de quien la padece, tanto en lo que se refiere a la salud mental como física.

Según la Organización Mundial de Salud, la adicción es un trastorno crónico y recurrente del cerebro que se manifiesta en la búsqueda y consumo compulsivo de sustancias (unas legales, otras no) o en un impulso irresistible y repetitivo de llevar a cabo ciertos comportamientos (juego, nuevas tecnologías, compras, comida, sexo…) que conllevan graves trastornos en diferentes áreas de la vida.

 

¿POR QUÉ APARECE UNA ADICCION?

En general no hay una única causa que provoca que una adicción aparezca, sino más bien un conjunto de factores, como son los genéticos, psicológicos, ambientales, familiares y sociales.

 

¿A QUÉ AREAS AFECTA UNA ADICCIÓN?

  1. SALUD FÍSICA

Sobre todo en el consumo de sustancias, en general una adicción conlleva problemas cardiovasculares y  daña órganos como riñón, hígado, pulmones, etc

  1. SALUD MENTAL

Procesos de tipo ansioso-depresivo a menudo están relacionados con un trastorno adictivo, algunas veces como causa y otras como consecuencia

También otras enfermedades graves como trastornos psicóticos, agudos o crónicos

  1. ECONOMICA Y LABORAL

“Mantener” una adicción generalmente tiene un impacto significativo en la situación económica, provocado también por una disminución en el rendimiento laboral (accidentes laborales incluidos), conflictos con los compañeros y a menudo despidos. Esta situación suele conducir a la generación de deudas, petición de créditos y problemas de vivienda, alimentación inadecuada y dificultad para hacer frente a necesidades básicas.

  1. RELACIONES FAMILIARES Y SOCIALES

A menudo, se producen conflictos familiares o de pareja y se abandonan actividades de tiempo libre y tiempo de calidad con el grupo de amigos. Todo esto lleva a una sensación de soledad por parte de la persona adicta que provoca que la adicción se cronifique.

  1. JUDICIALES

Fundamentalmente relacionados con la seguridad vial (accidentes de tráfico, pérdida del carnet de conducir), pero también con otro tipo de delitos como estafas, fraude, hurtos o robos.

 

¿SE PUEDE TRATAR?

Superar una adicción no es sólo una cuestión de fuerza de voluntad, la Organización Mundial de la Salud recomienda realizar un tratamiento psicológico de tipo cognitivo conductual (identificación de patrones de pensamiento y comportamiento inadecuados) que aborde de forma integral las áreas afectadas, proporcionando en cada una de ellas un eficaz afrontamiento y resolución.

Se debe elaborar primero un buen diagnóstico de la situación con el fin de establecer unos objetivos concretos de tratamiento.

Se trata de dotar al individuo de una serie de capacidades que le ayuden a recuperar su autoestima y autoconfianza, de manera que se convierta en el protagonista de su recuperación.

El tratamiento psicológico debe ofrecer también la ayuda que necesite la familia o pareja y el grupo de amigos.

Y especialmente es necesario focalizar la atención en la presencia de síntomas de tipo ansioso-depresivo o de otra índole y determinar si además de la terapia psicológica es necesario establecer un tratamiento de tipo farmacológico.

 

¿NECESITO TERAPIA?

            Algunas señales que indican que probablemente necesitemos ayuda  profesional son las siguientes:

  1. Sensación de pérdida de control sobre la sustancia o el comportamiento adictivo (no puedo parar).
  2. Aumento del consumo (necesito consumir más cantidad para experimentar las mismas sensaciones o necesito dedicar más tiempo al comportamiento adictivo).
  3. Fracasos continuos en términos de recaída. Compromiso personal de no consumo que uno no es capaz de llevar a cabo.
  4. Aparición de síntomas relacionados con la sustancia (afección hepática, cardiaca, neuronal).
  5. Aparición de síntomas relacionados con procesos de tipo ansioso-depresivo: taquicardias, insomnio, pérdida de apetito, tristeza, apatía, angustia, soledad.
  6. Aparición de consecuencias en las áreas anteriormente mencionadas (familiares y de pareja, sociales, económicas, laborales, judiciales).

 

¿COMO PUEDO AYUDAR?

Es muy posible que alguien de tu entorno esté experimentando problemas derivados de una adicción.

Cada caso requiere un estudio individualizado, pero en general existen algunas cosas que podemos hacer para ayudar:

  1. Ayudarle a ver el problema. No es recomendable insistir en cuánto está consumiendo o realizando la conducta adictiva, sino las consecuencias que esto le puede estar ocasionando. No juzgar ni mantener una actitud hostil.
  2. No interrumpir su consumo poniendo límites que lleven a producir un conflicto. Podemos proponer ciertos compromisos que al principio sean fáciles de llevar a cabo por la persona que tiene una adicción (por ejemplo, que no haya consumo cuando esté con nosotros)
  3. Escuchar sin fiscalizar. Dar un espacio para que hable de su situación y de cómo se siente. Reforzar la idea de que es posible reconducir y ayudar a superar los obstáculos que considera insalvables para cambiar
  4. Animar a que considere la posibilidad de acudir a terapia, ofrecerse para acompañar a una primera visita si lo necesita. Si su decisión es acudir solo, respetarlo
  5. Acompañar en el proceso, en los logros, en los fracasos, ayudar a establecer objetivos concretos y a corto plazo
  6. Contribuir a que no se produzca el aislamiento social, mantener siempre la mano tendida